En estos días que corren me pregunto, supongo que como el resto de los compañeros que en el mundo hay, hacia que derroteros nos llevan las tendencias actuales en la elaboración de copas. Nos hemos vuelto un poco neuróticos, nos da a todos por tomar y desarrollar un papel, si me lo permitís extraño, nos afanamos en innovar, pero en una tesitura descabellada, queremos marcar tanto la diferencia con nuestros convecinos y colegas, que entramos en una dinámica que puede llegar a ser enfermiza, y como ejemplo un servidor.
En nuestro querido “Estribo”, desarrollando el papel de boss, animo a mis amigos y clientes a tomar nuevas adquisiciones, tanto de cervezas como destilados, además animado porque muchos de ellos vienen con la fiebre de “marquitis” , probar y probar destilados sin parar, y esto creo que está muy bien, pero mi pregunta es, ¿ hasta cuándo? , si, hasta cuando durara esta fiebre, ¿estamos en el camino correcto? ,¿No estaremos rizando el rizo?.
Como sabéis, nos desvivimos por tener en nuestro local lo más novedoso, la ultima ginebra del universo, eso nos da categoría y cache, como disfrutamos cuando nos preguntan por una rareza y….zas, allí esta, justo detrás de la tanqueray, si allí esta, je,je,je.
Pero, me pregunto, y no porque yo sea más listo (mi mama dice que si), no, no es por eso .Ni porque tenga una visión del entorno superior a mis colegas,(que a lo mejor sí, pero en mi humildad he de decir que no), tampoco es por eso, si no porque soy yo el que está escribiendo este blog, si realmente estamos haciendo bien, si estamos dando más interés a las marcas desconocidas, (nadie duda de su valía, además se ocupan de hacérnoslo saber poniendo unos precios exorbitantes, “conditio sine qua non” para ser una ginebra “Premium”,( ¿a quien le importa la calidad real? ),que a preparar realmente una copa a gusto del cliente, y si este, está realmente en condiciones de adoptar esa actitud, es decir ,si mejor no sería pedir su copa a su gusto dentro de un abanico de posibilidades, destinadas a encontrar su satisfacción.
Ojala, pronto nos entre a todos la cordura suficiente, para dejar ligeramente de lado esta fiebre insana, y centrarnos en lo que realmente vale, que es la satisfacción de nuestros amigos y clientes, eso es realmente lo que debe medir a un barman, y no (aunque es muy, muy importante) ese afán de ser doctores en todo y ordenar, (mas que asesorar) a los clientes.
Mientras tanto, un servidor seguirá informándose sobre las últimas novedades en el mercado, y seguirá “partiendo el bacalao” detrás de la barra.asi que amigos ya podéis ir hurgándoos los bolsillos e ir juntando sed y…”SER REGULARES”.
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